Análisis de “Dersu Uzala”, “Madadayo” y el Estilo de Akira Kurosawa

  • 26
    Dic.
    2014

    Análisis de “Dersu Uzala”, “Madadayo” y el Estilo de Akira Kurosawa

    20.30

DERSU UZALA

dersu uzala1Dersu Uzala del director, Akira Kurosawa (1975),  Mosfilm le dió la posiblidad a Kurosawa de cumplir con un viejo sueño, la versión cinematográfica de las exploraciones en la taiga, del geógrafo ruso Arseniev. La oportunidad brindada por la productora dio lugar no sólo a una de las más bellas e interesantes películas de su autor sino a un posterior renacer de su filmografía. Dersu Uzala, es la crónica dolida de la pérdida de un mundo ancestral, de la irreversible pérdida. Dersu es un solitario cazador que vive en comunión con su entorno. Un pelotón militar lo integra en el grupo colaborando con sus dotes de tirador y rastreador. No obstante, la enseñanza que Dersu aporta es básicamente un aprendizaje de la Naturaleza, él deja claro que el mundo, la taiga, está lleno de “gente”: el Sol es la más importante, sin él no viviría nadie. Pero también son “gente” el agua, el fuego, el viento. Más allá de su espíritu ecológico, Dersu Uzala es la crónica de una amistad que Kurosawa traza en base a pequeñas anécdotas. En su formato de película de aventuras, el film acoge la progresiva calidez de la relación entre el explorador Arseniev, ruso, científico, intelectual, que queda fascinado por el cazador Dersu, nómada de “alma” desprendida, responsable y solidaria.


MADADAYO
madadayo
Madadayo
Tokio, 1943. El profesor Hyakken Uchida abandona su cátedra para dedicarse por completo a su carrera como escritor. Los desastres de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) hacen que pierda su casa y viva con su mujer en una barraca. Pero sus ex alumnos deciden construirle un nuevo hogar, al que se trasladará con su esposa. También se comprometen a celebrar cada cumpleaños del venerado maestro. Durante esas fiestas, juegan como niños y le preguntan al profesor: “Mahda-kai” (“¿Estás listo para irte al otro mundo?”), a lo que él responde: “Madadayo” (“No, todavía no”).